Ruta por el Parque Europa: La Torre Eiffel de Barcelona, el David de Miguel Ángel y el Muro de Berlín

¿Sabías que Gustave Eiffel propuso construir su famosísima torre en Barcelona antes de llevarla a París? ¿O que la estatua del David de Miguel Ángel tiene un pequeño «error» histórico-anatómico? En esta peculiar ruta por el Parque Europa de Torrejón de Ardoz, David Botello nos lleva de viaje por el viejo continente sin coger ningún avión ni hacer maletas. Toca un pedazo auténtico del Muro de Berlín, descubre la verdadera historia de la oreja de Van Gogh y destierra para siempre el mito de los vikingos con cascos de cuernos. ¡Dale al play y acompáñame a dar la vuelta a Europa en bicicleta!

Estamos en el Parque de Europa de Torrejón de Ardoz. Un lugar impresionante, muy especial. ¡Único! Tiene 230.000 metros cuadrados. 5.000 árboles, 3 lagos. Y ahora mismo 2 ciclistas hablando a una cámara.…
Pero lo que de verdad hace que te quedes con la boca abierta es que aquí se han construido réplicas de algunos de los monumentos europeos más importantes.
Es como pasearse por un enorme mapa de Europa. Podéis coger a la familia y decirle: Familia, venga, vamos a ver la Torre Eiffel. Y si no os gusta nos vamos a la Torre de Londres. Yo invito.
18 monumentos europeos están representados aquí. Entre monumento y monumento también se pueden hacer aventuras. Tirolina, camas elásticas, pasear a caballo, tiro con arco.
Y mi aventura favorita. Bocating al fresquito. Desde aquí reivindicamos que el bocating sea deporte olímpico. Además España se llevaría todas las medallas.
Vamos a recorrer la historia de Europa en bicicleta sin coger ningún avión, sin maletas y en bicicleta, como mola.
Vámonos a Europa

1. Teatro griego (Atenas)

Empezamos nuestro paseo por Europa en el lugar donde nació Europa y la civilización occidental, ya que estamos. En Grecia.
Grecia es mucho más que yougurt, joroña ke joroña y deuda con el Banco Mundial. Grecia es el inicio de nuestra cultura. Y esa cultura empezó en lugares como este. Un teatro.
El teatro en Grecia no era exactamente como lo vivimos hoy en día. Eso de “Deme una butaca centradita”. Nada de eso. El Teatro nació como parte de unos festivales religiosos en honor al Dios Dionisos. Se representaban acciones mitológicas. Los dioses haciendo sus trapis, vamos…
La cosa evolucionó y llegaron la Comedia y la Tragedia. Dos lados de la misma moneda.
Si mandas un whatsapp a un amigo diciendo “Mi jefe es un cebollino con balcones a la calle”, eso es COMEDIA. Si descubres que se lo has mandado por error a tu jefe, eso es TRAGEDIA.
Pero, además, el teatro griego era un foro político, era educación, la gente venía a aprender y a tirarse piedras…
Damos un salto sin red de 2.500 años. Dejamos aquella vieja Grecia y vamos a ver un muro. El de Berlín, ya que estamos…

2. Muro de Berlín (Trozo de auténtico muro)

Muchos recordaréis el momento en el que cayó El Muro de Berlín en 1989. No nos dábamos cuenta, pero aquel día cambió el mundo.
Al final de la Segunda Guerra Mundial el mundo entero se dividió en dos grandes bloques liderados por Estados Unidos y la Unión Soviética Las democracias occidentales y los países comunistas. Empezó la mal llamada Guerra fría. Fue bastante más caliente de lo que imaginamos. En el centro estaba la ciudad de Berlín, dividida por la mitad entre la Alemania occidental y la comunista.
Y de repente en 1961 las autoridades comunistas construyeron el muro en una noche dividiendo familias y negocios. El que estaba en un lado se tuvo que quedar allí siempre.
Mucha gente del lado oriental se dejó la vida tratando de pasar al lado occidental. El muro funcionó hasta aquella noche del 89 en la que Berlín se reunificó de nuevo.
Vale, pues ¡este es un trozo auténtico del Muro de Berlín! Tenemos aquí historia que se puede tocar… ¡qué frase tan socorrida para un sábado en un garito!

3. Puerta de Brandenburgo (Berlín)

Seguimos en Berlín, aunque nos vamos a finales del siglo XVIII. Entonces se construyó la Puerta de Brandenburgo. El símbolo de Berlín.
La construyó Federico Guillermo II de Prusia, un hombre bienintencionado que se dejó aconsejar por un chalado religioso llamado Wollner, al que puso al mando de la economía del país. Y todo esto en vísperas de la revolución francesa. O sea, esta puerta nació en tiempos revueltos, para variar.
Fijaos en la cuadriga que la corona. Cuando Napoleón venció a los prusianos se la llevó a París tan ricamente
Poco después la trajeron de nuevo a Berlín. En la Segunda Guerra Mundial la dejaron hecha unos zorros. Y en los años 50 la reconstruyeron. Que trajín por Dios…

4. Molinos holandeses

Yo lo siento, pero cada vez que veo molinos me parece estar viendo gigantes. Sí, amigos, siempre aprovechamos para citar al Quijote. Esa confusión le pasaba al pobre hombre. Para confundir un molino con un señor grande tienes que estar un poco p’allá.
Pero estos molinos no son de la Mancha. Son molinos holandeses. Unas preciosidades que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad.
Estos molinos no eran solo para moler grano, como los de La Mancha. Holanda es un país curioso que le ha robado al mar la tercera parte de su superficie. Los molinos se usaban para bombear agua y desecar esas zonas.
Estos molinos de aquí afortunadamente no tienen que desecar nada. Ahora vamos a cruzar un puente famoso. Porque yo lo valgo.

5. Puente de Van Gogh (Arlés)

Estamos cruzando un trocito de historia del Arte. Esta es una réplica del Puente de Langlois, cerca de la ciudad de Arles, en Francia. Es famoso porque el pintor Vincent Van Gogh lo pintó durante el año que vivió en esa ciudad.
Ya sabéis que Van Gogh era un tipo que perdió una oreja a las bravas. Siempre se ha pensado que Van Gogh se cortó una oreja para regalársela a una prostituta. Eso dice la versión oficial. Peroooooo… ¡hay novedades! Una reciente investigación dice que la oreja se la cortó su amigo el pintor Gauguin. ¡Menos mal que eran amigos!
Pues una discusión de pintores, ya sabéis. «¿Qué perspectiva es esa, que no se ve ná?», «Has pintao esa señora que parece un torero bocabajo», «¿Y tú qué? ¡Que has dibujao un bodegón y no has puesto ni vino ni ná»…

6. Puente de la Torre (Londres)

Estamos en el Puente de la Torre de Londres, que cruza el río Támesis de un lado a otro… Se construyó a finales del XIX y como os podéis imaginar aquí ha pasado de todo
La pasarela superior fue cerrada en 1910 porque estaba llena de chorizos al acecho. Hoy los chorizos son el ayuntamiento de Londres que te cobra 8 libras por subir, que ya les vale.
Me encanta una cosa que pasó en 1968. Había un piloto bastante mosca con sus superiores por lo pobre que era la celebración del 50 aniversario de la RAF, las fuerzas aéreas británicas… Y va el tío, coge un caza a reacción y lo pasa a toda pastilla entre las torres del puente. Imaginaos el susto de la peña. La reina se cogió un cabreo recio. La RAF detuvo al piloto. Pero todo de tapadillo, porque se demostró poca seguridad y era algo vergonzoso para el gobierno. Al tipo le dieron una «baja médica». Ya me entiendes.

7. Torre de Belém (Lisboa)

Hemos viajado por mar para llegar hasta Lisboa. Allí se levanta esta hermosa Torre de Belem. Está aquí (o sea, allí) desde el siglo XVI
Sirvió como centro de recaudación de impuestos para poder entrar a la ciudad de Lisboa y, sobre todo, de baluarte lleno de cañones para proteger la ciudad.
La construyó un personajón. El rey Manuel I de Portugal. Se casó con la hija mayor de los Reyes Católicos y tuvieron un hijo que pudo haber unido a toda la Península ibérica en un solo reino. ¡Imaginaos, hoy en día Portugal y España serían un mismo país! Se llamaría, posiblemente, Espagal o Portugaña. No queda claro del todo…
Los futboleros lo agradecerían, porque el Barsa, el Madrid, el Oporto y el Benfica jugarían en la misma liga.

8. Manneken Pis (Bruselas)

Hemos saltado hasta Bruselas en Bélgica, donde no espera LUIS LARRODERA, para ver de cerca, bueno, no mucho, al Manneken Pis, el niño que hace pis, pa entendernos…
Estamos frente a uno de los grandes símbolos de la capital de Bélgica, de Bruselas, el Manneken Pis, porque ahí vemos un chaval que está en una perfecta posición de profesional, ¿te has dado cuenta?. O sea, como acomodando cadera y dirigiendo justamente el chorrillo donde tuviera que dirigirlo. Porque a ver, ¿qué es lo que estaba haciendo este niño? Pues es que hay un montón de historias, todas tienen un niño como protagonista, eso sí que es cierto.
Por ejemplo, dicen que Bruselas estaba siendo asediada constantemente y que uno de sus enemigos lo que hicieron fue colocar un montón de cargas explosivas alrededor de la muralla con intención de volarla. Pero ¿qué ocurre? Que cuando encendieron la mecha, un niño por casualidad la encontró y, ¿cómo se le ocurrió apagarla? Pues de esta guisa, de esta manera, directamente. Efectivamente, a partir de ahí ya tienes distintas historias. Dicen que hubo un noble que en las ramas de un árbol tenía colgada la cuna de su niño y que cuando fueron a buscarlo el niño no estaba. Entonces todo el mundo se alarmó y pero encontraron al niño meando alegremente al lado de un árbol. También dicen que es un comerciante que fue a Bruselas, uno de sus hijos se perdió, volvieron otra vez a lo mismo y que al final lo encontraron alegre, feliz y meando, y que entonces fue cuando hicieron construir esta fuente.
Porque esto es una fuente, una fuente que no siempre da agua. Por ejemplo, en fechas señaladas se ha utilizado para que saque cerveza, vino… sí, hidromiel. Mira, fíjate, en realidad esa es la medida, son 50 cm. Es un símbolo muy preciado del cual la gente de Bruselas se siente muy, muy orgullosa, y por eso los enemigos intentaban robarlo y lo intentaron una y otra vez hasta que consiguieron que desapareciera. Y de hecho hay que decir que el Manneken Pis es en realidad una réplica exacta del original que fue sustraído. Esa réplica pues lleva ya muchos siglos y ha llegado hasta nuestros días. Le quieren tanto que le agasajan de muchas maneras. Por ejemplo, hace ya muchos, muchos años, siglos yo creo incluso, un gobernante de Bruselas le dio el primero de lo que sería de los vestidos, porque ahí donde lo veis luce así de esta manera, pero tiene un montón de vestidos, de trajes, de indumentarias, de disfraces. Como a las muñecas, le van cambiando, depende del día. Hasta 650 diferentes, sí, sí, más de 650 yo me atrevería a decir. Pero de todo tipo, desde trajes tradicionales, desde trajes más nobles, desde trajes más accidentales…. O por ejemplo tienen de Elvis, el ‘Manneken Elvis’, y también tiene un guiño español porque tiene su traje de torero.

9. Torre Eiffel (Paris)

La Torre Eiffel es uno de los iconos de París, de Francia y de Europa. Se llama así por su constructor, el constructor. Una pena que no se llamara López, porque ahora tendríamos la torre López en mitad de París.
Ojo, que pudo haber estado en Barcelona porque Eiffel la diseñó para la Exposición Universal de 1888. Los barceloneses la vieron y dijeron: «Pero ¿qué vamos a hacer con este amasijo de hierros en mitad de Barcelona? Quita, quita», y le dijeron que nanay. ¿Qué hizo Gustave Eiffel? Pues recicló el proyecto, se lo llevó a los parisinos que dijeron ‘¡Oh là là, c’est magnifique!’ y se quedaron con ello. Tardaron en construirla solo dos añitos de nada, a toda velocidad. Hay quien tarda más en hacer una réplica con pinzas de la ropa o cerillas. Se inauguró efectivamente en la Exposición Universal de París de 1889.
Cuando acabó la exposición universal, los parisinos vieron esto y dijeron: «Pero ¿qué vamos a hacer con este amasijo de hierros en mitad de París?», y quisieron desmantelarla. Menos mal que llegó la Primera Guerra Mundial y a alguien se le ocurrió poner una antena de comunicaciones en lo alto de la Torre Eiffel. Gracias a los servicios prestados por la Torre durante la Primera Guerra Mundial, fue afortunadamente indultada.
Por lo alto han pasado transmisiones históricas, por ejemplo, la que envió la mismísima Mata Hari desde Madrid a sus compañeros espías alemanes, que fue por aquí interceptada y que supuso su detención y posterior fusilamiento.
Pero volvamos al señor Eiffel. Gustave era un tipo ocupado. Por ejemplo, se encargó del diseño la estructura interna de la Estatua de la Libertad, que fue una estatua que el gobierno francés regaló a los americanos. Gustave Eiffel estuvo haciendo bolos sin parar, le salían curros por todas partes; también construyó el puente de Triana de Sevilla. Fijaos la de cosas que han pasado por esta Torre Eiffel.

10. David de Miguel Ángel. Florencia

Hemos venido a la Florencia del Renacimiento, así sin despeinarnos. Estáis ante una réplica del David que esculpió Miguel Angel Buonarroti.
Miguel Ángel aprovechó un bloque de mármol abandonado 20 años antes, ya que un artista lo rompió al tratar de esculpir algo. Miguel Ángel dijo eso de “Anda, trae pacá que sois unos inútiles”
Tardó dos años en hacer la escultura de David, el israelita que según la Biblia le metió la pedrada a Goliath, el gigante de los invasores filisteos.
La estatua es impresionante, pero tiene un pequeño error, digamos, histórico-anatómico… Una pequeña pista… David era… judío… Y los judíos… tradicionalmenteeeee… estooo… la pilila… ¡La circuncisión!
Este David no tiene circuncisión, algo que era seña de identidad de los judíos. Bueno, Miguel Ángel se tomó esa pequeña licencia poética. Eso sí, tuvo que consumir un poquito más mármol…

11. La Fontana di Trevi (Roma)

Bajamos un poquito al sur de Florencia para llegar a Roma. Estáis viendo la mítica Fontana di Trevi. En Roma está en el cruce de “tres calles”: “Tre vie”. De ahí su nombre.
La historia se remonta a tiempos del emperador Augusto. El General Agripa encontró en las afueras de Roma a una misteriosa doncella que le indicó el lugar de un manantial subterráneo.
Se construyó un acueducto que acababa en el lugar donde está la Fontana original. Oye, ¿qué hacía el general Agripa buscando chicas en las afueras de la ciudad? Buscando manantiales, seguramente.
La fuente que conocemos hoy es puro barroco italiano. Y, atención, a un lado está representada la abundancia. Al otro lado, la Salubridad. Y en el centro ¡Neptuno!
¡Como se enteren los del atleti van a querer irse a Roma a celebrar los títulos! La otra gran leyenda dice que si arrojas una moneda seguro que vuelves a Roma. Se lanzan más de 3000 euros diarios. La última vez que limpiaron sacaron casi un millón de euros.

12. Barco vikingo

Damos un saltito de nada desde la Roma barroca hasta el norte de Europa, poco antes del año 1000. Aquí tenemos un barco vikingo.
A ver, acabamos de hablar de Neptuno y ahora de vikingos. Esto parece un Atleti-Real Madrid. En el Punto somos muy fans de los vikingos. De los de verdad, digo, porque soy del Aleti.
De los siglos VIII a XI a estos maromos rubios del norte de Europa les dio por expandirse por toda Europa a base de tortas y de saqueos. Las costas del norte y del sur de España recibieron de lo lindo. Incluso remontaron el Guadalquivir y llegaron hasta Sevilla, aunque salieron trasquilados.
Tuvieron pequeños reinos en Valencia y Almería. Conquistaron Pamplona. Robaron y mataron hasta que se hartaron. Y todo gracias a barcos como este. los drakar, literalmente los dragones.
Eran barcos ligeros que solían llevar en el mascarón de proa la imagen de un dragón. Tenía que dar miedo verlos aparecer en el horizonte.
Tenemos que romper una lanza y dejar clara una cosa. Esta imagen de los vikingos con unos cascos de cuernos es falsa. Ningún vikingo en la historia ha llevado cuernos en la cabeza.

13. La Sirenita (Copenhague)

Esta es la réplica de la estatua de la Sirenita que está en la capital de Dinamarca, Copenhague. La estatua representa a una sirena inspirada en el cuento de Hans Christian Andersen. No se parece mucho a la de la peli de Disney. Ni falta que hace.
Fue un encargo de un fabricante de cerveza, qué cosas. Y está allí a la intemperie desde 1913.
Las sirenas son criaturas mitológicas cuyo canto angelical atraía a los marineros hipnotizados. Hasta que sus barcos se hundían destrozados por las rocas. A ver, sirenas, ¿qué ganáis con eso, tías?

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