Lo que nunca te dije

A veces creo que la única respuesta a tanto desbarajuste es meterse la mano en el pecho y arrancarse el corazón. Toma, aquí lo tienes. Haz con él lo que quieras. Yo ya no puedo sentir nada. No quiero sentir nada. Si quieres echar un polvo, no dudes en llamarme. Pero será un polvo triste, descarnado, sin corazón. Un polvo sin prisa, sin nada que perder, sin esperanzas. Un polvo a corazón abierto. Porque me pones cardíaco. Y ahora mi corazón es tuyo. Puedes hacer con mi cuerpo descorazonado lo que te dé la gana.

2 comentarios en “Lo que nunca te dije

Deja un comentario