Archivos Mensuales: mayo 2011

Crítica de El Correo Farmacéutico

El correo farmacéutico ha publicado una crítica, firmada por B. García Suárez. Ahí va:

A los dos protagonistas de la obra de David Botello Más allá del puente (interpretados por Marta Torné y Santi Millán) poco les importa la pareja como proyecto de vida común y compartido. Viven tan obsesionados con la idea del amor idílico que están más enamorados de ésta que de la persona que tienen en frente.

La obra, en cartel en el Teatro Lara, de Madrid, describe precisamente esa lenta transición entre el tener una pareja y el ser una pareja, a través de gags que zigzaguean entre la comedia romántica y la amargura del desamor. Aunque el punto de partida de los personajes es muy extremo, la obra se apoya en una escenografía sencilla, bien construida, sobre la que fluyen conversaciones y monólogos en los que se describen situaciones típicas.

Pero no por manidas y gastadas, sino por tratarse de situaciones tan habituales y frecuentes que ponen en evidencia el alto grado de absurdo que rodea a las relaciones personales. Son esa clase de cosas que se repiten en las situaciones de chico conoce a chica y viceversa y en las que cuesta no reconocerse. El hilo narrativo busca (y encuentra con bastante facilidad) la complicidad del público en cada reflexión y en cada intervención. Una obra entretenida, sí.

La crítica de ¡Que te digan vividor!

Elisabeth G. Iborra está escribiendo un blog muy ingenioso y divertido que se llama ¡Que te digan vividor!. Ahí teneis la crítica de la obra, que titula Más Allá del Puente se sale:

Qué grande Santi Millán en la obra Más allá del Puente. Su pareja, Marta Torné, no se queda atrás en la interpretación, no en vano lleva más temporadas que él. Pero la forma de ‘estar’ de Santi es la más exacta representación de cómo se comporta un tío en pareja. Es que está hablando y sientes que es tu novio sentado en el sofá del salón soltándote frases con esa simpleza tan aplastante con la que reaccionan los hombres ante las idas de pinza de las mujeres.

Porque Marta hace de la típica mujer del s.XXI, moderna, ambiciosa, autosuficiente pero débil en el fondo, económicamente más poderosa que el tío, al que ha elegido bohemio con ese puntito físicamente canalla que tanto nos pone, y, por descontado, acomplejada y desequilibrada. Soy mujer, así que me puedo permitir la aseveración de que las mujeres de hoy estamos casi todas, como mínimo, un poco desequilibradas.

Y ver a ésta jugarse su relación al tarot mientras limpia las energías con barritas de incienso podría parecer exagerado, pero no lo es, porque muchas valoramos y analizamos nuestras relaciones en función de señales del destino o del azar totalmente subjetivas. Y siempre entendemos lo que queremos entender. Que no siempre es lo que nos conviene.

Ante eso, el pobre chaval sólo puede seguirle el juego y cruzar los dedos para que el azar le eche una mano sacando la carta adecuada. Cada vez que salva la situación, resopla aliviado sin reprocharle a ella el pequeño defecto de estar como una cabra.

Por supuesto, la que lleva las riendas siempre es ella, él se limita a darle la razón como a los locos, seguirle la corriente y, cuando ya se le hinchan las narices, mandarle con su colonia apestosa a tomar viento. Yo también lo haría. Eso es lo peor, que siendo mujer, me sentía mucho más identificada con Millán que con Torné, porque me cuesta aceptar que yo también puedo convertirme en una engatusadora que nunca es feliz con nada, que nunca tiene suficiente, que se pone histérica y lo paga con su compañero cada vez que le va a venir la regla, que manipula siempre la conversación a su favor, que siempre piensa en lo más retorcido en su interpretación de la realidad.

Yo no soportaría a alguien así, supongo que por eso me gustan los hombres y llevo media vida intentando evitar parecerme a ese tipo de mujer. Pero luego me sobreviene el Síndrome Premenstrual y, hay que joderse, soy una más: Una llorica, quejica, depresiva e inaguantable más a la que un hombre nunca sabrá comprender en ese momento del mes. Un hombre jamás sabrá cómo comportarse ante una novia pre-reglítica, pero mi consejo sería que se largara al gimnasio a coger endorfinas, pues las va a necesitar, y que al volver trajera una tableta de chocolate con leche.

En el fondo, no somos tan complicadas, ni siquiera nosotras. La manera en que los dos se emborrachan para superar la ruptura es de manual: Ella intenta reforzar su autoestima, que invariablemente se nos queda por los suelos, ligándose a otro, y él vaga como un condenado arrastrando un cubata y dando poco más que pena a las tías con las que se cruza. Estas dos escenas son un verdadero despiporre.

El eje conductor de la obra es el contraste de las opiniones de los sobre su propia relación y sobre las mil formas de suicidio que han barajado antes y después de conocerse justo a punto de tirarse puente abajo. Muy bien conducido por el autor de la obra, David Botello, el director, Roger Gual, y la compañía Zoopa, que han bordado la escenografía y la banda sonora, muy significativa. Con varias canciones de Jorge Drexler como High and Dry.

La crítica de The Cool News

The Cool News también publicó una crítica el día 16 de abril. Ahí va:

Mediante una oferta en letsbonus (un precio muy bueno, creo que 12 euros) pude disfrutar de esta obra y de estos pedazo de actores! Conocidos de la televisión por todos, nos sorprenden con una obra cómica a la vez que romántica. Trata de dos personas que intentan suicidarse en un puente y hasta ahí puedo leer 😄

La trama y los actores de 10, aunque el decorado, música y sonido no se merece ni un mísero aprobado. El decorado es únicamente una sábana blanca mal colgada sobre un andamio típico de obra. Se puede ver hasta la pared del fondo del teatro, que es toda de ladrillos, y los cortes de música son muy bruscos…

Por el contrario los actores geniales, hacen que te rías mucho y disfrutes de un rato muy agradable, cuando quieres darte cuenta, la obra ya ha terminado. Con Marta te ríes, pero lo de Santi es de otro mundo! Que recuerdos de aquella mítica serie 7 Vidas!

En el teatro Lara se puede ver perfectamente desde el patio de butacas, como desde el primer anfiteatro, ya que no es muy alto y no está muy alejado (en este caso estuve en el patio de butacas fila 6 o 7, justo la del pasillo horizontal)

Sin más recomendar esta obra, sabiendo las limitaciones que puntualizo, y bajo mi criterio a un precio en torno a los 12 euros, más sería una desilusión.

Crítica de Catatoonics

El Blog Catatoonics publicó el pasado día 24 de abril esta crítica, firmada por Atenea y Bisho. Ahí os la dejo.

Hoy hemos tenido la oportunidad de ir a ver esta obra en el Teatro Lara de Madrid.

La obra es bastante sencilla, sólo dos personajes, a los que dan vida Marta Torné y Santi Millán. Ambos se conocen en un puente, al que han acudido por separado dispuestos a suicidarse. Y a partir de ese momento da comienzo la historia. Como ellos mismos dicen, una comedia casi romántica.

Es una obra bastante recomendable. Os vais a encontrar sobretodo muchas risas y momentos divertidos. Y seguro que os veis reflejados en más de un diálogo de los que tienen lugar entre los protagonistas. Además, al público le espera alguna sorpresita, pero eso no lo voy a desvelar por aquí.

Santi Millán me caía genial de la tele, y ya conocía su faceta como actor, por ejemplo de verle en 7 vidas. Me ha gustado también verle actuar en el teatro, sobretodo la forma tan natural que tiene de crear situaciones cómicas. A Marta Torné no la había visto actuar, y la verdad es que muy bien también. Un poco a remolque de Santi en las escenas cómicas, pero sabe darle continuidad y hacer que la risa se contagie a todo el público.

Si os animáis a verla, daros prisa, al parecer están en las dos últimas semanas de función (en la web aparece que la última es el 1 de mayo). Los precios están en torno a los 25 euros, aunque nosotros hemos ido con una promoción especial de internet, y nos ha costado cada entrada sólo 12 euros.

La obra está escrita por David Botello y dirigida por Roger Gual.